"Yo pienso diferente"
27.06.2015 17:14
“Bienaventurados los que están rotos, porque ellos dejarán pasar la luz”. Josef Schovanec es un genio de las matemáticas, doctor en filosofía, escritor, dominador de una decena de idiomas, contertulio televisivo, ponente en congresos internacionales… y una persona con autismo. En concreto, con síndrome de Asperger. Esta última característica -aunque él no rehúsa de ella- quizás sea la que menos define su individualidad, ya que, según sostiene, "el ser humano es muy complejo y, pase lo que pase, siempre es más que su maleta". Su historia, narrada con un estilo muy cercano y con un amplio anecdotario que expone avatares tortuosos a través del humor en Yo pienso diferente (Palabra, 2015), es la de un niño francés de ascendencia checa al que los trastornos asociados al síndrome de asperger (que está dentro del amplio espectro autista) le impidieron pronunciar una sola palabra hasta los seis años. La capacidad de comunicarse con el resto llegaría un tiempo después que la dicción. En un primer término, sólo sus padres -y no siempre- eran capaces de entender qué era lo que su hijo intentaba decirles.
Su dificultad para hacer amigos, sus particularidades motrices, su pasión obsesiva con las bibliotecas y los “pequeños monstruos abusones” de sus compañeros hicieron del recreo un verdadero suplicio para Schovanec. El autor asegura que aprendió mucho más de cómo ejercitar los códigos sociales en el mercado con su madre que en el colegio. Sin embargo, éste se empeñó en continuar su escolarización. Poco a poco se acabaría convirtiendo en un alumno modelo, lo que le hizo darse cuenta de que “era posible triunfar a pesar de todo” y le convenció de iniciar una carrera académica con los resultados anteriormente expuestos.
El primero es discapacidad, al que encuentra dos ventajas: le permite desenvolverse con personas de perfiles relativamente cercanos como ciegos o sordos y es la única manera indirecta que tiene la Administración de reconocer el autismo. Sin embargo, opina que no ofrece una clave de lectura perfectamente adaptada. Por ello aboga por el uso del término locura ya que, según mantiene, las especificaciones técnicas y las clasificaciones en ocasiones hacen que la gente se olvide del camino y de soñar con mejores orillas. "En fin, ser normal es bien triste. Prefiero la compañía de los locos".
'Yo pienso diferente’, un alegato contra la normalidad desde los ojos de un genio con autismo
